Aviso de riesgo.

Pedir dinero prestado tiene un coste y una obligación. Conviene verlos antes de firmar.

En pocas palabras

Un microcrédito es una deuda. Devuelves más de lo que recibes, y un retraso lo encarece.

Un préstamo es una deuda

Cuando firmas, te comprometes a devolver el dinero en la fecha pactada, con sus intereses y comisiones. Eso no cambia porque la cantidad sea pequeña ni porque el plazo sea corto.

El coste real suele ser alto

En un microcrédito, el plazo de semanas o de pocos meses hace que la TAE salga muy alta, aunque la cantidad a devolver parezca pequeña.

Un ejemplo. Pides 300 € y devuelves 330 € a los 30 días. Son 30 € de coste, el 10 % de lo que pediste. Pero si ese ritmo se mantuviera un año entero, equivaldría a una TAE del 218,9 %.

La TAE no es lo que pagarás. Sirve para comparar ofertas de plazos distintos. Lo que pagarás es el total a devolver, y ese número debes tenerlo delante antes de pedir.

Si no pagas a tiempo

Un retraso suele sumar intereses de demora y, a veces, comisiones por reclamación. La entidad puede reclamarte la deuda ella misma o a través de otra empresa.

Si la deuda es cierta, está vencida y es exigible, y te avisaron antes, pueden incluirte en un fichero de solvencia como ASNEF. Estar en uno dificulta conseguir otro crédito. Si no se resuelve, la entidad puede reclamar la deuda ante un juzgado.

Si ya estás en esa situación, tienes una guía para saber qué hacer con ASNEF.

Señales para desconfiar

  • Te piden dinero por adelantado para «liberar» o «asegurar» el préstamo.
  • Te prometen la aprobación garantizada sin estudiar tu caso.
  • No dicen quién presta: ni nombre, ni domicilio, ni datos de contacto.
  • Te meten prisa para que decidas ya.
  • Te piden claves bancarias o fotos de tus documentos por mensajería.

Si afirman ser una entidad financiera regulada, comprueba que figura en los registros del Banco de España.

Antes de pedirlo

  • Calcula cuánto devolverás en total y mira si ese mes te llega.
  • Pide solo lo que necesitas, no lo máximo que te ofrecen.
  • Compara el total a devolver, no solo la cuota.
  • Lee la información precontractual y el contrato antes de firmar. Si algo no lo entiendes, pregunta.
  • Recuerda que en la mayoría de los préstamos al consumo puedes desistir en los 14 días naturales siguientes a la firma, sin dar explicaciones.

El test de cabeza fría te ayuda a ver cuánto pesaría la cuota en tu mes.

Si ya no llegas

Habla con la entidad cuanto antes. Muchas ofrecen aplazar el pago o reordenar la deuda, y es más fácil cuando todavía no hay retraso.

No pidas otro microcrédito para pagar el anterior. Encadenarlos multiplica el coste.

Si necesitas orientación, puedes acudir a la oficina municipal de información al consumidor (OMIC) de tu ayuntamiento. Si la entidad está supervisada, también puedes reclamar ante el Banco de España.

Qué es y qué no es este aviso

Es información general. No es asesoramiento financiero y no conocemos tu situación. La decisión de pedir o no un préstamo es tuya. Más sobre lo que somos y lo que no, en el aviso legal.

Última actualización: 18 de octubre de 2026.