Primero, a la propia entidad
Casi todas las vías empiezan igual: una reclamación por escrito a la entidad. Busca en su web el servicio de atención al cliente. Las entidades financieras supervisadas deben tener uno.
Envíala de modo que quede constancia: un formulario con acuse, un correo a la dirección oficial o un burofax. Guarda una copia. La entidad tiene un máximo de dos meses para responder.
Qué debe decir tu escrito
- Tus datos y los del contrato: fecha, importe y referencia.
- Qué ha pasado, con fechas y en pocas líneas.
- Qué pides: devolver un cobro, corregir un dato o anular una comisión.
- Los documentos que lo prueban, como el contrato, capturas o extractos.
[Tu nombre], con DNI [número], expone que el contrato [referencia], firmado el [fecha], [qué ha pasado, con fechas]. Solicita [lo que pides] en el plazo de un mes. Adjunta [documentos]. Fecha y firma.
Qué guardar
Todo lo que pruebe lo ocurrido: el contrato, los correos, las capturas de pantalla, los extractos del banco y el justificante de cada envío. Sin pruebas, la reclamación pierde fuerza, y a veces la entidad borra la información de su web.
Si no responde o no te convence
- Banco de España. Si la entidad está bajo su supervisión, puedes reclamar en su servicio de reclamaciones, con tu escrito previo y la respuesta, o cuando pasen dos meses sin ella.
- Consumo. Si no está supervisada, acude a la OMIC de tu ayuntamiento o a la dirección general de consumo de tu comunidad.
- Protección de datos. Si el problema son tus datos, como un ASNEF irregular, reclama ante la Agencia Española de Protección de Datos, en aepd.es.
- Juzgado. Es la última vía. Antes, consulta con un abogado o con una asociación de consumidores.
Reclamar a la entidad, al Banco de España, a Consumo o a la Agencia de Protección de Datos no cuesta nada ni exige abogado.
Si la entidad es de otro país
Si el contrato es con una empresa de otro país de la Unión Europea, el Centro Europeo del Consumidor en España te ayuda a reclamar sin coste.
Si crees que el interés es abusivo
La ley de usura permite anular un préstamo con un interés notablemente superior al normal y desproporcionado. No hay una cifra fija: lo decide un juez en cada caso. Habla con un abogado o con una asociación de consumidores antes de dar ningún paso.
Lo esencial
Reclama primero, por escrito, a la entidad.
Guarda todo. Sin pruebas, la reclamación pierde fuerza.