Habla antes del vencimiento
Si ves que no llegas, avisa a la entidad antes de la fecha. Es el mejor momento para pedir más plazo, partir el pago o cambiar el día del cargo. Con el retraso ya hecho, hay menos margen.
Pídelo por escrito y guarda la respuesta. Antes de aceptar nada, pregunta cuánto cuesta y cuál será el nuevo total. Ampliar el plazo suele llevar una comisión.
El día [fecha] vence mi préstamo [referencia] y no podré pagarlo entero. Propongo [partir el pago o pagar el día X]. ¿Qué coste tiene y cuál sería el nuevo total? Agradeceré la respuesta por escrito.
Qué pasa si no pagas
- Se suman intereses de demora por cada día de retraso.
- Pueden añadir una comisión por reclamar la deuda.
- La entidad o una empresa de cobro te llamará y te escribirá.
- Si se cumplen las condiciones de la ley, pueden incluirte en un fichero de morosos como ASNEF, avisándote antes.
- En último caso, pueden reclamarla ante un juzgado.
Si te llega un requerimiento de un juzgado, no lo dejes pasar. Tienes 20 días hábiles para pagar o presentar oposición. Si no haces nada, el procedimiento sigue y puede acabar en un embargo.
Una deuda prescribe a los cinco años si nadie la reclama, pero cualquier reclamación reinicia el plazo. No cuentes con ello como plan.
Qué conviene evitar
- Pedir otro microcrédito para pagar el anterior. Cada uno suma costes y fechas.
- Pagar a quien promete borrarte de un fichero o eliminar la deuda.
- Ignorar los avisos. La deuda no desaparece y crece.
- Firmar un reconocimiento de deuda o un plan de pagos sin leerlo.
- Pagar a alguien que no se identifica.
Si no llegas a todo, la vivienda, la comida y los suministros van primero. Una deuda de este tipo se puede negociar.
Dónde pedir ayuda
- La OMIC de tu ayuntamiento, la oficina municipal de información al consumidor, te orienta sin coste.
- Los servicios sociales de tu municipio, si la situación es grave.
- Las asociaciones de consumidores.
- Un abogado, si te reclaman judicialmente o las deudas te superan. Existe un mecanismo de segunda oportunidad para quien no puede pagar.
Si te acosan con llamadas o mensajes, guarda las pruebas y consúltalo con una de ellas.
Lo esencial
Avisa a la entidad antes de la fecha, no después.
No encadenes microcréditos: cada uno suma costes.