Del formulario al ingreso
Pedir un microcrédito se hace por internet y casi siempre sigue el mismo camino. Conocerlo evita sorpresas y te ayuda a detectar lo que no encaja.
- Eliges importe y plazo. La entidad te enseña cuánto devolverías. Fíjate en ese total antes de seguir.
- Rellenas el formulario. Piden tu nombre, DNI o NIE, móvil, correo y una cuenta bancaria. A veces preguntan por tus ingresos y tu situación laboral.
- Verifican quién eres. Con una foto del documento, un selfi o un pago de unos céntimos desde tu cuenta.
- Estudian tu caso. Suele ser automático. Pueden consultar ficheros de morosidad y comprobar tus ingresos. La ley les obliga a evaluar tu solvencia antes de concederte el crédito.
- Te dan la oferta por escrito. Antes de firmar deben entregarte la información precontractual. Léela.
- Firmas y recibes el dinero. La firma es electrónica, con un código por SMS. Después llega el ingreso, a veces en minutos.
Qué te piden y qué no deberían pedirte
Los datos de arriba son normales. Estos otros son una señal de alarma:
- Dinero por adelantado para «activar» o «desbloquear» el préstamo.
- Las claves de tu banca online o tu PIN.
- Una foto de tu tarjeta con el código de seguridad.
- Una conversación por mensajería con alguien que no se identifica como entidad.
Algunas entidades te ofrecen conectar tu banco para ver tus movimientos. Lo normal es que esa conexión se haga desde la web de tu banco y que la entidad no vea tu clave. Si no te convence, busca otra oferta.
La oferta antes de firmar
Con el contrato llega un documento de información normalizada europea. En él figuran el importe, el plazo, el interés, las comisiones, la TAE y el total a devolver. Es el momento de compararlo con lo que viste al principio. Si algo no coincide, no firmes.
Nadie te obliga a firmar en el momento. Si la oferta te mete prisa, es un motivo más para esperar.
Cuánto tarda
Muchas entidades dicen que responden en minutos. En la práctica depende de la verificación, de la hora y de tu banco, y un ingreso hecho fuera de horario puede tardar más.
Si te rechazan
Un rechazo no es una sanción ni te cierra otras puertas. Si la entidad dice que no tras consultar un fichero de morosidad, la ley le obliga a informarte, de forma inmediata y sin coste, del resultado de esa consulta y de los datos del fichero.
Antes de pedir en otro sitio, averigua por qué te dijeron que no. Si fue por una deuda que no es tuya o que ya pagaste, puedes corregirla. Te lo contamos en Qué es ASNEF y cómo consultarlo.
El día del vencimiento
La mayoría de las entidades cobran con un cargo en tu cuenta o en tu tarjeta el último día del plazo. Si ese día no hay saldo, el cargo falla y empiezan a correr los intereses de demora. Pon un recordatorio y deja el dinero en la cuenta la víspera.
Hasta cuándo puedes echarte atrás
Tras firmar tienes 14 días naturales para desistir sin dar explicaciones, en los préstamos que cubre la ley de crédito al consumo. Lo contamos en Desistimiento.
Lo esencial
El camino es siempre el mismo: oferta, verificación, estudio, firma e ingreso.
Nadie serio te pide dinero antes de dártelo.