Una ley de 1908 que sigue vigente
La llamada ley de usura, o ley Azcárate, es del 23 de julio de 1908. Tiene pocos artículos y sigue en vigor. Los jueces la aplican hoy a tarjetas revolving, a préstamos personales y a microcréditos.
Su idea es sencilla. Un préstamo puede declararse nulo si el interés es muy superior al normal y desproporcionado para el caso. La dificultad está en decidir qué es «normal» y qué es «desproporcionado». La ley no da cifras.
Qué dice exactamente
La ley declara nulo todo contrato de préstamo con un interés notablemente superior al normal del dinero y manifiestamente desproporcionado con las circunstancias del caso. Alcanza también a las condiciones que resulten leoninas, es decir, que beneficien de forma abusiva a una sola parte.
Se exigen dos requisitos a la vez. El interés debe ser notablemente superior al normal, y desproporcionado con las circunstancias. Que sea alto no basta si hay razones que lo justifiquen.
Qué se considera interés normal
El Tribunal Supremo ha dicho que el interés normal es el que se aplica de media en operaciones similares, y que la referencia son las estadísticas del Banco de España. Para tarjetas revolving, por ejemplo, la sentencia de 2020 usó como referencia la media de esa categoría, no la del crédito al consumo en general.
En microcréditos el problema es mayor. El mercado entero cobra tasas muy altas, y comparar con una media muy alta hace difícil probar que una oferta concreta es excesiva. Algunos jueces anulan préstamos de este tipo y otros no. Cada caso se estudia por separado.
Ninguna ley dice que una TAE superior a cierta cifra sea usuraria. Lo decide un juez comparando con el mercado y mirando las circunstancias del caso, como la situación del prestatario o la falta de información.
Qué circunstancias cuentan
- Si el préstamo se anunció con claridad y se entendió el coste.
- La situación del prestatario, por ejemplo si se aprovechó su necesidad.
- Si el plazo y el importe justifican una tasa tan alta.
- Si la entidad evaluó de verdad la solvencia o concedió sin mirar.
- Cómo se comparan las condiciones con las del resto del mercado.
La carga de demostrar las circunstancias que justifican un interés tan alto suele recaer en la entidad. Probar que el interés es notablemente superior a la media corresponde, en cambio, a quien reclama.
Qué ocurre si se declara la nulidad
Si el juez declara el préstamo usurario, el contrato se anula. El prestatario solo tiene que devolver el capital que recibió, sin intereses ni comisiones. Si ya pagó más que el capital, la entidad debe devolverle el exceso.
| Situación | Resultado |
|---|---|
| Pediste 300 € y devolviste 330 € | La entidad te devuelve 30 € |
| Pediste 300 € y has devuelto 100 € | Debes los 200 € restantes, sin intereses |
| Pediste 300 € y no has devuelto nada | Debes 300 €, sin intereses ni comisiones |
La nulidad no te libera de devolver el dinero prestado. Libera de lo que sobra sobre ese dinero.
Cómo se reclama
Declarar un préstamo usurario es competencia de los juzgados. La vía habitual es una demanda de nulidad por usura. Antes puede enviarse una reclamación a la entidad, que a veces acepta un acuerdo. Si decides plantearlo, consulta antes con un abogado o con una asociación de consumidores.
El camino previo, con la reclamación al servicio de atención al cliente y al Banco de España, está en Cómo reclamar. Sirve para dejar constancia, aunque la nulidad por usura solo la declara un juez.
Qué conviene guardar
- El contrato y la información precontractual.
- Los justificantes de cada pago.
- Las capturas de la publicidad y de la simulación.
- Los correos con la entidad.
Por qué no es una solución para pagar menos
Es un recurso que conviene conocer, pero no un plan. Depende de un juicio, no siempre sale bien y requiere tiempo. Mientras tanto, la deuda sigue corriendo, y si dejas de pagar puedes acabar en un fichero de morosos.
Lo prudente es pagar lo que debes en plazo, y si hay indicios de abuso, consultar el caso con un profesional una vez resuelto el pago.
Si la entidad es de otro país
Muchos microcréditos los ofrecen empresas con sede en otros países de la Unión Europea. En general, cuando una empresa dirige su actividad a consumidores españoles, el contrato queda sometido a la ley del país donde vive el consumidor, aunque el prestamista esté fuera. Los juzgados españoles suelen ser competentes para resolver tu reclamación.
Si tienes dudas sobre qué ley se aplica en tu caso, el Centro Europeo del Consumidor en España te orienta sin coste.
No confundir con los intereses de demora
Una cosa es el interés que pagas por el préstamo y otra el que se aplica si te retrasas. Los tribunales examinan los dos de manera distinta. El Tribunal Supremo ha considerado abusivos los intereses de demora que superan en más de dos puntos el interés remuneratorio pactado en un préstamo al consumo.
Si tu contrato fija una demora muy superior, es otro motivo para consultar con un profesional. Se trata de una vía distinta de la usura, con sus propios requisitos.
Conviene saber también que reclamar por usura no es un trámite sencillo ni gratuito en todos los casos. Hay costes de abogado y de procurador cuando la cuantía lo exige, y el resultado depende del juez. Valora si el importe en juego compensa, y pregunta antes por la justicia gratuita si tus ingresos son bajos.
Preguntas frecuentes
¿Mi microcrédito es usurario si su TAE es muy alta?
No lo sabes por la cifra sola. Los jueces comparan con el mercado y miran las circunstancias. Una TAE alta es el punto de partida de la discusión, no su conclusión.
¿Puedo dejar de pagar si creo que es usurario?
No es recomendable. Hasta que un juez no lo declare, el contrato sigue vigente y el impago tiene consecuencias.
¿Se aplica a préstamos de menos de 200 euros?
La ley de usura no tiene mínimo. La de crédito al consumo sí, y deja fuera los préstamos de menos de 200 €.
Lo esencial
La ley de usura anula préstamos con un interés notablemente superior al normal y desproporcionado.
No hay cifra fija, y la decide un juez.
Si se aplica, devuelves el capital y recuperas el exceso pagado.