La pregunta que conviene hacerse primero
Antes de mirar cuánto te prestan, mira cuánto te sobra. La entidad calcula su riesgo con sus propios modelos. Tú tienes que calcular el tuyo con una hoja y diez minutos.
Un microcrédito se devuelve de golpe, en una fecha concreta. Por eso la cuenta no es la de una cuota mensual. Lo que cuenta es el dinero libre que tendrás ese día, una vez pagados el alquiler, la comida y las facturas de siempre.
Muchas guías repiten la regla de no dedicar a deudas más del 30 o el 35 % de tus ingresos netos. Sirve para préstamos largos, como uno personal a dos años. Con un pago único de pocas semanas se queda corta. Todo el importe cae en un solo mes, y ese mes ya tiene sus propios gastos.
Calcula tu margen libre en cuatro pasos
- Ingresos netos del mes del vencimiento. Cuenta lo que ingresas de verdad, no lo que dice el contrato. Si tu sueldo varía, usa el mes más flojo de los últimos seis.
- Gastos fijos de ese mismo mes. Vivienda, suministros, transporte, comida, seguros y cuotas de otras deudas.
- Un colchón. Reserva al menos el 10 % de tus ingresos para lo que no esperas. Sin colchón, cualquier imprevisto convierte el microcrédito en el siguiente problema.
- El margen libre. Es lo que queda. Y es el techo del total a devolver, no del importe que pides.
Si tu margen libre es de 300 €, no puedes pedir 300 €. Tienes que devolver el capital y el coste. Con un coste de 30 € por cada 300 € prestados, el máximo ronda los 270 €.
Un ejemplo con números
Marta cobra 1.400 € netos al mes y sus gastos fijos suman 950 €. Se le estropea la lavadora y el arreglo cuesta 250 €. Así queda su cuenta:
| Concepto | Importe |
|---|---|
| Ingresos netos | 1.400 € |
| Gastos fijos | 950 € |
| Colchón del 10 % | 140 € |
| Margen libre | 310 € |
| Importe que pide | 250 € |
| Total a devolver (coste del 10 %) | 275 € |
| Le sobra | 35 € |
Con 250 € le sobran 35 €. Si hubiera pedido 300 €, habría devuelto 330 € y se pasaría del margen en 20 €. Esos 20 € no desaparecen. Se convierten en un retraso, con sus intereses de demora.
Es un ejemplo ilustrativo. Cada entidad pone su precio, y el tuyo lo verás en la oferta antes de firmar.
Si tus ingresos no son fijos
Los autónomos, las personas con contratos por temporadas o con comisiones tienen un problema añadido. El mes del vencimiento puede ser bueno o malo, y no lo sabes.
Haz la cuenta con el peor mes reciente. No cuentes dinero que esperas pero no tienes firmado. Y mira si el vencimiento coincide con un cobro seguro: una nómina, una pensión, una factura ya emitida. Si el dinero llega después de la fecha del cargo, el cargo falla aunque a final de mes todo cuadre.
Lo que mira la entidad
La ley de crédito al consumo obliga al prestamista a evaluar si puedes devolver el dinero antes de concederlo. Para eso usa los datos que le das, a veces consulta ficheros de morosidad y, si lo autorizas, puede revisar tus movimientos bancarios. Lo explicamos en Cómo funciona una solicitud.
Que te concedan el préstamo no prueba que te convenga. El estudio protege a la entidad de un impago. Tu presupuesto lo proteges tú.
Pide menos de lo que te dejan
Algunos formularios proponen un importe intermedio o alto de partida y dejan al usuario bajarlo. Baja el deslizador hasta la cifra exacta del gasto que tienes delante. Si necesitas 180 €, pide 180 €, no 300 €.
Cada euro de más cuesta dinero y no tiene ninguna ventaja. Tampoco conviene pedir un extra «por si acaso». Ese dinero acaba gastándose, y hay que devolverlo con su coste.
Cuándo es mejor no pedirlo
- Tu margen libre es cero o negativo.
- Lo necesitas para pagar la cuota de otra deuda.
- Tienes un pago vencido sin resolver.
- El gasto no es puntual y se repetirá el mes que viene.
- No sabes con certeza cuándo cobrarás.
En esos casos el microcrédito solo aplaza el problema un mes, y lo agranda. Si ya te pasa, lee Qué hacer si no puedes pagar antes de firmar nada.
Antes de confirmar la solicitud
- Comprueba que la fecha del cargo cae después de tu cobro.
- Mira el total a devolver, que debe figurar en la oferta. Si no lo ves, aprende a leerla en Cómo leer un microcrédito.
- Deja el dinero en la cuenta la víspera del vencimiento.
- Pon un recordatorio en el móvil tres días antes.
Si dudas, el test de cabeza fría te ayuda a decidir con la cabeza fría.
Si ya tienes otras deudas
Las cuotas que pagas cada mes forman parte de tus gastos fijos y hay que restarlas antes de calcular el margen. Es un error habitual dejarlas fuera porque ya están domiciliadas y no las ves salir. Un préstamo, una tarjeta a plazos y el alquiler juntos pueden dejar un margen real mucho menor del que imaginas.
Haz la cuenta con el extracto del banco delante, no de memoria. Suma todos los cargos recurrentes de los últimos tres meses y quédate con la cifra más alta. Esa es tu base, y sobre ella decides.
Qué hacer si el cálculo sale justo
Si el total a devolver apenas cabe en tu margen, no lo estires. Reduce el importe, busca otra fuente para parte del gasto o aplaza lo que se pueda aplazar. Un margen de 5 € no resiste ni una comisión bancaria.
Fíjate también en el calendario. Si el vencimiento cae a final de mes y tu recibo del alquiler sale el día 1, el dinero tiene que aguantar en la cuenta varios días con los cargos en marcha.
Preguntas frecuentes
¿Hay un importe máximo que me corresponda por ley?
No. La ley no fija un tope según tus ingresos. Obliga a la entidad a evaluar tu solvencia, pero el límite razonable lo pones tú con tu margen libre.
¿Puedo pedir más si tengo nómina?
Algunas entidades ofrecen más importe a quien acredita ingresos. Eso cambia lo que te prestan, no lo que puedes devolver.
¿Y si me falta un poco para llegar al importe que necesito?
Busca otra fuente para la diferencia, como aplazar una factura o pedir ayuda a alguien cercano. No subas el importe más allá de tu margen.
Lo esencial
Calcula el margen libre del mes del vencimiento y pide menos que ese margen.
El techo es el total a devolver, no el importe que pides.
Si el margen es cero, la mejor opción es no pedir.